La historia del Viagra
El primer gran avance en el tratamiento de la disfunción eréctil o DE se produjo en 1983 cuando se consideraba que la disfunción eréctil era una cuestión mental. Pero en 1983, en la conferencia de la Asociación Norteamericana de Urología cuando el Dr. Giles Brindley se inyectó en su pene el fármaco fentolamina y luego apareció sobre el escenario y se bajó los pantalones para mostrarle a una asombrada audiencia de urólogos, una de las primeras erecciones inducidas con fármacos, él cambió la historia.
La fentolamina solo relaja los músculos. A mediados de los años ochenta, era común para los hombres con disfunción eréctil inyectarse relajantes musculares suaves para tratar su problema. Pero en la actualidad, el Viagra hace el proceso más fácil al utilizar pastillas en lugar de una inyección y el Viagra sólo causa una erección cunado el hombre está excitado sexualmente (a diferencia de la fentolamina que provoca una erección inmediata y sin control).
¿Cómo puedes hacer para que un hombre tenga una erección con una pastilla? Lo que necesitas es un fármaco que actúe sólo sobre el músculo liso en las arterias del pene que es uno de los lugares en el cuerpo donde el cerebro necesita hacer que la sangre entre y salga con una válvula. Comencemos con un concepto básico: ¿cómo controla el cerebro el flujo sanguíneo a las diferentes partes del cuerpo? En el cuerpo humano, las “válvulas” se abren y se cierran utilizando los músculos de las paredes arteriales y cuando estos músculos se relajan, las arterias se abren y el flujo sanguíneo aumenta. Las válvulas responden a mensajes químicos que el cerebro puede controlar, un mecanismo que el cerebro utiliza para aumentar el flujo sanguíneo en diferentes partes del cuerpo. Finalmente, otra enzima llamada fosfodiesterasa (PDE) desactiva la guanosina monofosfato cíclica (cGMP); el Viagra elimina la PDE que descompone la cGMP, y así la cGMP se acumula en el pene y tiene un mayor efecto sobre las paredes arteriales. A mayor cantidad de cGMP, mayor es el flujo sanguíneo, y a mayor flujo sanguíneo, más potente es la erección.