¿El bebé llora en la habitación de al lado? ¿Los chicos corren por todos lados y gritan? Sé que todo esto le resulta familiar y además usted piensa que todas estas cosas pueden acarrear trastornos a su vida amorosa – ¡pero todo es mentira! Hasta con los chicos, se puede encontrar el momento de tener relaciones con su pareja. No ponga excusas de que no siente romanticismo o que no encuentra motivos para que su libido florezca. ¡Haga algo al respecto! Luego de los niños, las parejas no deberían volverse compañeros de trabajo, necesitan permanecer como amantes. Siga estos pasos para mantener su vida amorosa tan activa como sus hijos en un sábado por la tarde:

• No llame a su pareja como “mami” o “papi”, hace tener una sensación de no poder cambiar de roles y apaga la libido sexual.

• No esté inmerso en su rutina de vida cotidiana – haga cosas como para que su vida sexual sea interesante y especial. Tenga sexo en otros lugares que no sea el dormitorio (a lo mejor, no en la habitación de los chicos pero si en el baño o en el pasillo, donde puede llegar a ser divertido), levante el interés de su pareja con algún tipo de lencería sofisticada, o envíe mensajes obscenos durante el día para incentivar a su pareja y para que sienta que está pensando en ella.

• La clave es la comunicación, por ejemplo, luego que la mujer dio a luz un bebé, tiende a sentirse no atractiva – hágale saber que ella es tan hermosa cómo el día que se conocieron. Además, siempre hágase un tiempo para decirle “te amo” personalmente…solamente escucharlo puede hacer sentir a su compañera lo que realmente necesita.

• Tenga una cita semanal – realice las cosas que solía hacer cuando se conocieron por primera vez, ya sea ver una película o ir a jugar bowling. Tener una cita mantiene la llama encendida entre los dos durante el día y a la noche también.

• Compre Viagra y utilícela para sal pimentar su vida amorosa, cuando parece que la cosa se está tornando aburrida.